«La parte rusa se reserva el derecho a tomar medidas de represalia donde y cuando lo considere oportuno», dijeron desde el Kremlin.
Rusia acusó a Ucrania de atacar el Kremlin con drones durante la noche en un intento fallido de matar al presidente Vladimir Putin.
El Kremlin afirmó que se habían utilizado dos drones en el supuesto ataque contra la residencia de Putin en la ciudadela amurallada, pero que habían sido desactivados por las defensas electrónicas.
Rusia se reservó el derecho a tomar represalias, un comentario que sugiere que Moscú podría utilizar el supuesto incidente para justificar una nueva escalada en su guerra con Ucrania.
«Dos drones apuntaban al Kremlin. Como resultado de las oportunas acciones llevadas a cabo por los servicios militares y especiales con el uso de sistemas de guerra por radar, los aparatos fueron puestos fuera de combate. Hemos evaluado estas acciones como un acto terrorista planeado y un intento de asesinato contra el presidente en la víspera del Día de la Victoria, el desfile del 9 de mayo, en el que también está prevista la presencia de invitados extranjeros» comunicó el Kremlin.
